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miércoles, 29 de diciembre de 2010

Típico tópico de 2010























Reconozco que para escribir este post quise tirar de tópicos. Cuando las décadas se van terminando, gusta hacer un resumen de todo lo vivido, y ahí entra en juego mi horrible adicción diogenesiana a guardar todo lo que puede tener algún significado. Algo parecido me pasa con Twitter, pero mucho antes de que este blog existiera.

Todo empezó cuando me di cuenta de que llegaron los Facts para hacernos la vida twittera más divertida, de la mano de Aguirre, Inda, Chuck Norris, Uribarri, Piqué, Sergio Ramos o Pérez Reverte. #Losvisionarios ya predecían (#tyclam) que este año prometía cual jugador descubierto por #Losparabólicos. Perdíamos empleo y haitianos, y fue poco consuelo ganar cenizas de un volcán cuyo nombre gusta pronunciar con un polvorón en la boca.
Entre Ipads y Leyes Sindes, el Olympique de Lyon nos arrebataba el sueño de conseguir en nuestro estadio la décima. De nada nos sirvió estar confiantes, ni los rechazos, ni las cubriciones. Solo se invitó a Manolo a irse. Y después llegó un tal José Mourinho, mojado por aspersores, y fulminó el sueño de la cuarta, para que viésemos cómo los exmadridistas rapados se enfrentaban por ella.

Aparecía en escena un #6enRanking, y con el aperitivo del Mahut-Isner (del que dan buena fe #Losnoctámbulos y #Losnocturnos), quisimos matar a David Bisbal por besar ESA copa. El verano fue distinto: se respiraba calor. Y fútbol. Y vuvuzelas. No sabíamos qué era el Jabulani, pero sí supimos que esto es África. Ellos malgastaban hormonas con Larissa Riquelme y nosotras veíamos a Puyol recibir a la Reina en toalla. El recién llegado del mediamarket Paco González nos narraba cómo España perdía contra Suiza, que el santo seguía estando ahí, en el minuto 61, pese a trabajar delante de dos ojazos verdes, y que De Jong y Robben tenían ganas de jugar al Street Fighter y al Sony... y cómo llegó ese hashtag camachiano en el '116 gracias a un pulpo. Y esa camiseta blanca, y esa copa, y ese cubo en la cabeza, y ese cubata... y ese llegar y besar el santo.

No se podía decir de aquel verano nada nuevo, por eso en Twitter nos hacíamos preguntas por Formspring y decíamos chorradas en las Twitterbroncas. Decían que se respiraba mal rollo. Algunos se fueron, otros volvieron. Pero no decían lo mismo #LosMetefichas (escudados en llamarse #LosRománticos) y #LasMendigafichas. Esos sí que se lo pasaban bien. No tanto como #LosAbuelos o #LosBonVivant, pero mucho mejor que #LosDignos, #LosPalmeros, #Lossiervos, #LosBabosos, #LosLobotómicos o #LosEmpanados.

Llegaban twitteros famosos, otros fakes se hacían enormes, y otros hacían Calamaros, con o sin aviso. Y así, entre Pedreroles, GarcíaCaridades y Castaños, vimos que los #FF perdían fuerza, que los filósofos mean colonia, que los del tango y los de las toallas se reían de nuestra selección... y que el Real Madrid se convertía de la religión Raulista a la Moumetana. Un picogramo de tiempo hizo falta para que el Villarato se disuadiera, y como no teníamos otra cosa que hacer, nos pusimos un avatar nuevo los jueves, y fue la hostia cuando lo robamos. Creímos que con la Lostalgia llegaría el Twitterend, pero no fue posible. Estosecae, pensamos con el ballenato, pero no, porque, #ozilconeso, Twitter se guardaba la twitcam de Maya Rincón bajo la manga. Para que fuese vista por aquellos que aún intercambiaban cromos, como si fuera un tweetvintage o estuviésemos twitteando en los 90.

Con ese newtwitter que me parece tan feo, vimos cómo Mou la liaba desde el primer día, para deleite de #LosMesetarios, #LaCaverna, #LosCatalanes, #LosNeutrales y los que estabanconél. Nosotros mientras tanto mendigábamos, buscábamos, spoileábamos y regateábamos followers, porque sabemos que allí aparecerían una nueva generación de #Losparados, #Losescocidos, #Losmodestos, #Losclásicos, #Losmodernos, #Losraros y la #TwitterÉlite.


Mentimos diciendo que no nos importan los seguidores sino los puntos del comunio. Y como una gran mancomunidad, conocimos a nuestros jefes, gurús, modistos, peluqueros, lukakus, apretados, filósofos, juristas, madrugadores, vagos, catedráticos, famosos que van de mundanos y mundanos que van de famosos. Vimos el videojuego de los 33 mineros, y cuando aún no habíamos sido capaces de vender una escoba, nos meten una manita que no fuimos capaces de parar ni por lo civil ni por lo criminal. Deseando estábamos de que salieran las jenas que tenía Marta Domínguez en su casa. Mandábamos #ATPC a los controladores y el estado de alarma, y pedimos la liberación de un tal Assange llenos de espíritu navideño... de lo que seguro tuvo culpa, oooohhh!!!, un árbol. Y le dijimos hasta siempre a Samaranch, McQueen, Alexandre, Saramago, Delibes, Labordeta, Arteche, Nielsen, Morente y Curtis.


Me dejo miles de anécdotas en el camino, y estoy segura de que antes de que acabe el año habrá otras tantas. Solo es de esperar que, cuando miréis atrás, recordéis este año como aquel en el que nos apropiamos del #iniestademivida como el mayor tesoro de, eso, de nuestras vidas. No está de más reconocer que Twitter nos ha cambiado un poco. 2011 promete. Moc Moc.


Muchas gracias a @JesusMalaga por esta foto tan fenódroma que os recomiendo guardéis como recuerdo de este año.




@inmitadinamita