Hay de hecho un sólo punto a favor desde mi punto de vista de los remakes: cuando una película es muy antigua (pongamos por caso, Nosferatu (1922), de cuando el cine mudo), sí es evidentemente necesario hacer una nueva versión, que goze de los adelantos de la época (siempre procurando ser fiel al guión original - si tan bueno era -, o mejorándolo, si cabe). Pero estoy absolutamente en contra de los remakes por gusto "para innovar" (Romeo + Julieta de Bazz Luhrmann, por ejemplo - y mira que esa película marcó mi adolescencia xD), o de los remakes estadounidenses que se hacen de prisa y corriendo de éxitos europeos o de cualquier otro continente (véase el caso reciente de la trilogía sueca Millenium, o de Déjame Entrar). Si estas películas son buenas de por sí y permiten al espectador internacional comprender cómo es el cine o la perspectiva de vida de otros países, ¿por qué hacer remakes desde el punto de vista estadounidense o indio? (y cito estos dos países porque por supuesto son los dos mayores productores de remakes del mundo, especialmente la India). Y sobre todo tan rápidamente (al año siguiente). Además, teniendo en cuenta que los remakes (al igual que las segundas partes de películas que debieron finalizar con la primera parte) no suelen tener éxito (véase el caso de la coreana My Sassy Girl...el remake americano ni siquiera fue estrenado en cine). ¿Y qué tal si mencionamos la española Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios? Hay cosas que sólo funcionan en el sitio de origen...cambiarle el argumento para que "pegue" en otro país me parece innecesario, antisolidario e irritante.
No tengo claro qué es lo que me indigna más: que grandes países se empeñen en hacer sus remakes de películas extranjeras como si las originales no fueran lo suficientemente buenas o no pudieran entrarle en la cabeza a los espectadores locales, o que los países de origen vendan sus ideas para así sacar más dinero.
Y la última aclaración que quiero hacer es ésta: no soy anti yankie, ni anti ningún país. Simplemente me parece que los remakes sobran. Cada país debería proteger y ser responsable de su propia obra (esto también incluye a las piezas de los museos originarias de cada país, que luego se adjudican otros), así como de hacer que el resto del mundo conozca sus éxitos tal y como han sido creados.
Puntos a favor:
1. Se hacen necesarios cuando la obra original es demasiado vieja, innacesible o necesita ser renovada.
Puntos en contra:
1. Riesgo de cambio del argumento, de introducción de cosas que no estaban en la obra original.
2. Alienación y deformación del argumento original.
3. Se impide que la audiencia entienda la perspectiva de otros países.
4. La gente en la mayoría de los casos no llega a conocer la obra original.
5. Se devalúa una idea si se vende a otros países para que la "plagien bajo consentimiento monetario."
6. No siempre tienen éxito. Son una pérdida de dinero de algo que podría ser conocido por la auténtica obra.
Artículo cortesía de Dana Wild
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