
Es la primera vez que me siento a escribir para un blog, así que pido disculpas de antemano si no me sale muy fluido el texto. Se podría decir que me estoy desvirgando en este mundo blogero. El tema elegido no es muy original pero ahora mismo creo que es de lo que más me fluyen las ideas. Ahí voy!
Ayer tuve por primera vez la ocasión de sufrir en mis carnes la nueva Ley anti tabaco y sinceramente es un calvario esto.
Antes de nada decir que entiendo a todos aquellos que no fuman y que no les apetece fumarse el humo de los demás, en una época yo misma fui anti tabaco, pero la vida da muchas vueltas y la que fue anti se convirtió en fumadora. Dicho lo cual creo que los fumadores también tendríamos que tener derecho a elegir, no estaría mal que hubiera locales de fumadores y locales de no fumadores y que fueran los usuarios, ya somos adultos, los que eligieran a que bar, discoteca o cafetería ir. Para mi esta Ley se acerca más a lo que es una dictadura que a lo que lo podría ser la libertad de cada individuo para hacer con su vida y con su salud lo quiera.
Anoche, mientras entraba y salía a la calle a fumar pensaba en aquellas personas que no tienen tan fácil hacerlo. Imagino que habrá gente que tiene limitaciones físicas o psíquicas que también fuma, con lo cual entiendo que para ellos el estar entrando y saliendo de los locales para poder fumar debe ser tremendo. Una persona en silla de ruedas, adulta, que ha elegido que quiere fumar y que tenga que estar entrando y saliendo solo para fumarse un pitillo es tremendo. Teniendo en cuenta que ya de por sí para ellos no es fácil entrar en muchos locales que no están adaptados.
Por otro lado pienso en todas esas personas que sufren algún tipo de fobia, ansiedad o similar. Por ejemplo, pienso en aquellas personas que sufren agorafobia, que tienen fobia a las multitudes y pienso en Barajas, concretamente en la T4. Llegar a tu destino de embarque en la T4 supone bastante rato, antes para esas personas que, además de agorafóbicas son fumadoras y que los aeropuertos o recintos similares les pueda ocasionar ansiedad ,tenían sus puntos de fumadores, allí los no fumadores no entraban, con lo cual no se molestaba a nadie, ¿ahora? Ahora van a tener que sufrir doblemente. Sufrir la ansiedad que les produce la multitud y las colas de espera y sufrir la ansiedad que puede producir el mono del tabaco y que en un momento determinado les podía ayudar a llevar mejor lo primero.
Resulta que sí está permitido el alcohol, (de momento, ya veremos si no es lo próximo) pero se prohíbe el tabaco. Una persona que fuma difícilmente le afecta a su forma de actuar, mientras una persona borracha puede actuar de forma muy distinta a la que lo haría de no estar bebida. Una persona bebida muchas veces pierde la conciencia de la responsabilidad y de la realidad, pienso que una persona que fuma no la pierde. Con esto no quiero decir que prohíban el alcohol pero me parece de una doble moral alucinante esta Ley. Como digo lo mejor sería que hubiera locales para ambos sectores y que cada uno eligiera.
Por otro lado está la parte de los hosteleros. Me parece muy fuerte que se les cargue a ellos la responsabilidad de que en su local se fume o no y que se lleven las multas más gordas. Son hosteleros, no policías ni educadores para estar diciendo a la gente que dejen de fumar. Ayer pude comprobar como algunos se saltan la ley y fuman dentro, el bar estaba a tope, no veo justo que el hostelero tenga que estar pendiente de quien está fumando o no, tampoco que tenga que estar detrás de ellos para decirles que lo apaguen. La responsabilidad en ese ámbito debería ser para nosotros los fumadores y no para ellos que bastante tienen con sufrir la perdida de clientela por esta Ley. Sí, están perdiendo. Me comentaban anoche varias personas que antes salían a tomarse el cortado mientras leían la prensa y se fumaban un cigarrito y que desde la entrada de la Ley se quedan en casa a la hora del café. Son los otros afectados por la Ley. Por un lado los fumadores y por otro los hosteleros (no me quiero olvidar de los barrenderos, ayer las puertas de los garitos estaban llenas de colillas a pesar de que había ceniceros).
El idílico mundo sin humo es algo que no veo viable. Si no se fuma en un sitio se hará en otro pero no por meter más prohibiciones van a acabar con el humo. Personalmente no me gusta estar enganchada a esta droga pero también es verdad que soy lo suficientemente adulta como para saber lo que me perjudica y tomar la decisión de si quiero seguir fumando o no.
Seguiría escribiendo pero creo que ya me ha quedado demasiado ladrillo para ser mi primer post, todavía no controlo mucho este tema.
Un saludo a toda la Comunidad Twittera y hasta la próxima.
Cris.