jueves, 26 de mayo de 2011

Los nazis que no amaban al fútbol


por Manu Mañero

Igual soy yo, que todavía soy de esos que piensan que las cosas pueden ir mejor, o igual es el tiempo, que está cambiando y me tiene desubicado. Lo mismo, ya con el título virtualmente en la mano, con ese diabólico papel firmado por el Rey (que ahora que ha dejado la vela tiene tiempo de sobra para estas cosas) que tantos siguen empeñados en relativizar y minimizar, estoy tirando piedras contra el tejado de mi propia chabola. Pero leo, oigo y entiendo tanta excusa, tanto disparo sin bala pero a matar, tantísima hez populista en boca de los referentes periodístico contemporáneos, que levantarse temprano por las mañanas y aprender de los errores (ajenos, sobre todo y por desgracia, pues bien sabido es que de los errores que más se aprende es de los propios), se hace tan necesario que duele tranochar, sea cual sea el motivo. Hay que cambiar las cosas, pero no voy a acampar. No hasta que me prometan que la solución, como insinuaba José María García hace unas semanas en Veo7, alguien me garantice que sacará los tanques a la calle.

En el último mes, se ha hecho especialmente popular en España, y más concretamente dentro de la cíclica y autodestructiva rama del periodismo deportivo (que cada vez tiene menos de deportivo que de periodismo, algo que consideraba francamente complicado), frivolizar con atentados, muertos, genocidas, dolor humano real. Todo por ganarse el aplauso y la palmadita de los más radicales, que desde la sombra de la ignorancia y la pasión más baja, creen poesía cualquier haiku que verse sobre la ponzoña y el sufrimiento. Caminando sobre la cuerda de la previa tan angustiosa y vertical de la desarraigada y cruda literatura de la Generación del 98.

El último en reírse de la historia ha sido el mismo señor que se rió también de un vagabundo en una conexión en directo. Una casualidad no tan casual que le valió la crucifixión por parte de una parte importante de la prensa internacional, cada una con sus habas cocidas y sus menesteres más o menos censurables. El mismo hombre que, meses después, se cambió de bata y fue noticia en una España asquerosamente aletargada, sedada, babosa. Como quiera que sea que Manolo Lama no vivió, en principio, el nazismo, suena atrevido cuando menos comparar el ascenso de Hitler al poder con el apoyo de la afición de un equipo a su entrenador. Sí, de los madridistas. Sí, a Mourinho. Mourinho, ese diablo sobre el que es tan fácil escribir, tan placentero distribuir mierda desde un ventilador oxidado. Ese apólogo del terror.

Lo hizo y probablemente no pida perdón, y si lo hace será entre dientes, como cuando el mendigo. Hay gente, como su compañero Juanma Castaño, que pide aumentos de sueldo mientras despiden a algunos de sus amigos y colegas en PRISA, que no valoran lo que tienen entre manos. Ya no sólo el dinero que ganan, que es una puta barbaridad como decía aquel, sino la responsabilidad que para con la audiencia y el pueblo llano que les ríe los tropiezos, desde su atril en lo más alto de la comunicación. Y digo lo más alto con un pesar enorme, a sabiendas de que es sí, y de que lo seguirá siendo hasta que, por lo menos, alguien reviente por dentro de malestar. Unas semanas antes, en ONA FM, un locutor que responde al nombre de Jordi Guardiola, comparó la caída del Madrid con el asesinato (no probado aún) de Bin Laden. El hombre que inspiró el mayor atentado de la historia de España.

En fin, sea como fuere, el patio es este. A mi, la verdad, no me gusta jugar en esta división. Como ocurre con los jugadores 'top' (muchos sobrevalorados) y los chicos que reciben patadas en la espinilla en Regional, la distancia es casi insalvable. A ellos les deslumbran los focos y andan a tientas. A mi no me lee ni mi madre, y esto es casi literal. Pero quién sabe, tal vez a ellos les vaya bien así. De momento les he dedicado otro post en un blog, algo que muy seguramente no merezcan. Pero volverán a ser googlelizados, volverán a ser noticia. Mirarán a la masa desde el balcón, se encogerán de hombros y seguirán limpiándose el culo con la derecha si son diestros y con la izquierda si son zurdos. Lo único que no me termina de convencer es eso de comparar entrenadores de fútbol (un juego, un deporte, una competición), con asesinos. Pero, por lo que se ve, les va bien. Ni les piden cuentas ni tampoco rectifican por motu propio. Pues que sigan así. Y que lo disfruten. Eso sí, no puedo desear que lo hagan con salud. Porque a medida que ellos ríen, el periodismo muere cada día un poco más.


viernes, 22 de abril de 2011

Entrevista a GEMMA HERRERO


«Lo que escribo lleva mi firma. Y eso, en Periodismo, es lo único que tienes»

por Pilar Arjona

Mujer y Fútbol son dos conceptos que la sociedad actual no termina de asociar. La mujer, tradicionalmente, se ha visto apartada de una u otra forma del mundo deportivo, especialmente, del fútbol. Su incorporación a todo lo relacionado con este deporte ha sido tan paulatina como su reconocimiento dentro de cualquier otro ámbito de la sociedad. La mujer, por serlo, ha encontrado múltiples obstáculos para introducirse y consolidarse dentro de un deporte considerado “para hombres”.

Sin embargo, la evolución de la mujer en todos los aspectos del fútbol es evidente en la actualidad y también en el Periodismo Deportivo, donde ésta se incorporó en los años 20 y 30 del siglo pasado y, aunque cada vez hay más mujeres en las redacciones y en altos cargos directivos de las empresas de comunicación, todavía es patente su invisibilidad en la información futbolística.

Últimamente, las televisiones han apostado por poner una cara femenina a la información deportiva, lo que no ha dejado de ser un arma de doble filo, pues esa presencia como imagen de determinado espacio televisivo hace que se cuestione si está ahí por sus capacidades profesionales o ‘por su cara bonita’. Y eso se extrapola al resto de medios, en los que la inercia del estereotipo pone en duda de nuevo una cuestión que debiera estar más que enterrada en la sociedad actual, pero que sigue siendo una lacra para quienes trabajan o buscan abrirse paso en el Periodismo Deportivo.

La pregunta de si está ahí por ser mujer planea para todas. Con esto no trato de abrir un debate sobre sexismo, pues considero que la igualdad está precisamente en no distinguir el género en un trabajo, sino las capacidades y formación que tenga cada cual para desempeñarlo. Pero me parece oportuno mostrar una parte del Periodismo Deportivo actual en la que considero que equivocamos el tiro, al anteponer precisamente el modelo empresarial al modelo comunicativo.

Sobre este tema, de forma bastante más exhaustiva, realicé en 2008 mi proyecto final de carrera, titulado ‘Diferencias de género en la información futbolística de la prensa deportiva española’. En él, hablé con la presidenta de la Asociación de la Prensa Deportiva Española, Mari Carmen Izquierdo (sorpresa, es una mujer), así como con varias periodistas del diario Marca, entre las que estaba Gemma Herrero (@gemmaherrero), cuya entrevista recupero a continuación. De ella se pueden extraer muchas conclusiones, no sólo en cuanto al binomio mujer-deporte, sino también en cuanto al tratamiento de la información que actualmente hace la prensa deportiva.


Gemma Herrero lleva 15 años trabajando en el diario Marca. Estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y su primer trabajo fue en el verano de 1990, en la agencia Europa Press Televisión. Allí pasó por las secciones de deportes, política y sociedad. En 1993 empezó en Onda Mini, lo que hoy es Europa FM, siguiendo al Rayo Vallecano y, posteriormente, al Real Madrid. Allí permaneció dos años. Fue en 1996 cuando desembarcó en el diario Marca. Empezó haciendo el seguimiento del Real Madrid durante seis temporadas. Luego estuvo un año haciendo entrevistas y reportajes sobre atletismo, natación y motor. Hace casi ocho años, en septiembre de 2003, cambió Madrid por Barcelona para hacerse cargo de la información del primer equipo de la ciudad. Y en eso sigue actualmente.

La entrevista se realizó en marzo de 2008, aunque las respuestas podrían ser válidas en el contexto actual. Gemma comentó que Marca no tenía libro de estilo. “Llevo doce años (ahora quince) trabajando en Marca y el libro de estilo que a mí me enseñaron fue el de los periodistas que llevaban 12 años antes que yo, a los que acudía para aprender”. Sin embargo, con el cambio de dirección en este periódico, ese libro de estilo “tiene un mes de vida” (ahora tres años) y no dice nada de la cuestión de género “y, si lo dice, no me debo haber enterado”, reconocía con ironía.

En su delegación del diario Marca, en Barcelona, trabajaban entonces dos mujeres: ella y Mari Carmen Torres, que “hacía la información del Espanyol”. Ninguna ocupaba un cargo de responsabilidad. De hecho, ni siquiera había ninguna periodista de Marca en Barcelona que escribiese en la sección de opinión. Contaba Gemma que “el año pasado (2007) sí que lo hacíamos, pero hubo un cambio de dirección y ahora las columnas las hacen famosas tan dispares como Carmen Posadas y Leticia Sabater”. El resto de sus respuestas al cuestionario planteado son las siguientes:

¿Crees que existe discriminación del fútbol femenino en la prensa deportiva española?
¿Sí? Lo dudo (irónica).

¿Por qué no se trata por igual el fútbol masculino que el femenino?
No creo que sea una cuestión de discriminación, sino de interés. En la prensa deportiva tampoco hay mucho espacio para hockey, por poner un ejemplo. Fútbol, motos y coches, desde el ‘boom Alonso’, es lo principal.

¿Crees que las noticias deportivas en las que la mujer aparece como protagonista dan un trato igualitario al que dan a los hombres?
Sí. Hace años, por ejemplo, con Arantxa Sánchez Vicario en el tenis. Hubo portadas y se le ha reconocido siempre como una gran deportista. En un deporte minoritario como el alpinismo, hace unas semanas, se ha dado importancia y relevancia también a Edurne Pasabán, que logró su décimo ‘ochomil’. Dos ejemplos bien diferentes, pero válidos, de que si la gesta está a la altura, el trato es el mismo.

¿Piensas que la prensa deportiva es machista?
Pienso que la sociedad es machista y la prensa deportiva sólo es un ejemplo más. Lo noto en lo mismo que en mi vida diaria.

¿Cuáles crees que son las razones por las que hay muchas menos mujeres que hombres en las redacciones deportivas?
Porque los que mandan siguen teniendo objeciones. Cuando yo entré en Marca ninguna mujer había hecho hasta entonces la información del Real Madrid. Desde que me fui tampoco ha habido ninguna. No creo que sea una casualidad.

¿Ves diferencias en la forma de escribir sobre fútbol entre hombres y mujeres?
Veo diferencias de sensibilidades, pero a la hora de escribir sobre fútbol no, ninguna.

¿Fomenta los estereotipos el lenguaje de la prensa deportiva?
Sí, claro.

¿Qué ejemplos destacarías?
En catalán se dice 'pit i collons' (que no creo que necesite traducción). Es el clásico por antonomasia.

¿Dónde se encuentra verdaderamente el sexismo en el fútbol (instituciones, prensa, afición…)?
En todos, claro. Como decía antes, es una cuestión de educación. El fútbol no se libra.

¿Cómo valoras la afirmación: la prensa deportiva fomenta las cualidades de ‘macho ibérico’?
Como una verdad.

En tu experiencia personal, ¿cuidas la imagen que puedas dar a través de tu lenguaje y forma de expresarte, tanto de hombres como mujeres en el fútbol, para no fomentar los estereotipos?
Cuido el lenguaje, pero no recuerdo habérmelo planteado como una cuestión de género, sino porque lo que escribo lleva mi firma. Y eso, en Periodismo, es lo único que tienes.

¿Por qué crees que hay más periodistas mujeres en los deportes de televisión que en radio y prensa?
En televisión, por una cuestión de imagen. En radio, porque suena bien. Es más dinámico tener diferentes voces.

¿Piensas que se utiliza la imagen de las mujeres periodistas como reclamo masculino?
Sí.

¿Puede suponer eso que se degraden los méritos profesionales de una periodista?
Si lo supone es porque la periodista en cuestión no deja los límites claros. Lo difícil a veces es poder demostrarlo y creo que algunas mujeres, sobre todo en televisión, se ven reducidas a ser un mero reclamo. Si a ellas les parece bien están en su derecho. Los méritos profesionales se ganan, no se dan por hecho.

¿Sería diferente el periodismo deportivo si las directoras de los periódicos fueran mujeres?
No tengo ni idea. Aunque ya me extrañaría, porque me consta que hay redacciones en las que ni siquiera quieren chicas en deportes para que los chicos no se alboroten y/o distraigan.

¿El fútbol es cosa de hombres? (En todos los sentidos: periodismo, cargos representativos, juego, etc.)
Como todo.

¿Por qué?
Por una cuestión de educación. Y, en eso, las mujeres también tienen la culpa por perpetuar los estereotipos. No me parece que en el fútbol haya más machismo que en ese hospital de Cádiz donde las auxiliares de enfermería debían ir con falda, por ejemplo.

Muchísimas gracias por todo, Gemma.

domingo, 17 de abril de 2011

The Paripé One


Cuando, desde mi inocente puesto de redactor, supe en directo que los periodistas españoles abandonaban la sala de prensa de Valdebebas porque no hablaba Mourinho en la previa al Madrid-Barça, un pequeño monstruo empezó a patalear en mi estómago. Le inyecté Sumial en el cuello, henchido de rabia, y dejé que se relajara durante unas horas. Al menos hasta que acabara el vórtice mediático histérico previo al partido, preocupantemente similar al tedioso Grupo del Síndrome Premenstrual en las rebajas de enero. La salida en tropel de los periodistas (profesionales de la comunicación, dicen) del emplazamiento donde debían llevar a cabo su trabajo (por eso cobran, dicen), es solo comparable a la entrada desbocada de marujas en el Corte Inglés de turno en busca de fajas reductoras para simular un problema que, tan al fondo reside, que hace daño primero a la vista.

Tras el patético espectáculo que ofrecieron unos (los dolientes) y otros (las almas), el chorreo de justificaciones cayó como cae el niño que intenta llevar una moto sin haberle quitado aún los ruedines a la bici. Y en algunos casos, sin haber probado siquiera lo que es dejarse los morros en el suelo con el triciclo. La mayoría coincidió en el verbatim: "El Real Madrid, con Mourinho a la cabeza, se está cachondeando de los periodistas", "Es una vergüenza para el madridismo", "Le están faltando el respeto a la historia del club", y otros clásicos coleccionables en tapa dura con el panfleto dominical de turno que más y mejor se adapte a tu verdad. Por eso abandonaron los periodistas la sala de prensa. Porque todo era un despropósito.

Pasó el partido. Reflexioné de dentro afuera, y también de fuera adentro, y ya con la perspectiva del tiempo ganada, pues el pasado se queda ahí, concluí que, efectivamente, hay demasiado dios disfrazado de periodista. Mucha gente cuyo inmaculado trabajo e insigne presencia ya valen por sí solas cualquier perdón. Abandonar el puesto de trabajo. Negarse a cumplir tu deber, moral además, porque no sale quien a ti te conviene que salga. Y a muchos les honra, ojo, tener arrestos para enfrentarse así a una institución como el Madrid. Porque habla un hombre frío en lugar del visceral lagarto que infecta cada vez que muerde. A muchos les dolió no tener palabras que malinterpretar, y abandonaron. Con el rabo donde sea, pero no entre las piernas. No hablamos de gónadas.

Sinceramente, me apena más que me irrita comprobar hasta qué punto el producto que se vende en algunos medios es cocaína mal cortada, de la que mata todavía más despacio. Que haya que leer cosas como esta, significa que muchos, no sé quiénes, están haciendo las cosas tan rematadamente mal, que otros tenemos que agachar la puta cabeza cada vez que nos preguntan a qué nos dedicamos. ¿Quieren echar la culpa al Sr. Real Madrid? ¿Quieren seguir demonizando a un cualquiera, a otro anónimo que dejará tanta paz lleve como descanso deje? Ellos verán. No es el camino, creo. No cuela que el plantón de la prensa fuese fruto de una provocación; lo que sí es obvio, y me encanta que la gente vaya sabiéndolo, es que al dios que se viste de periodista, se lo lleva la corriente. Parafraseando a Bogart en Casablanca, tal vez no hoy ni mañana, pero pronto y para el resto de su vida. Ya está bien de olvidar que la profesión está por encima del nombre. Repito, del nombre. No del hombre.

@m_manero

sábado, 9 de abril de 2011

Los Madrid-Barça y los "te quiero"; tanto en común


Nunca he jugado un Madrid-Barça*, pero sí he estado enamorado. Y estoy seguro de que el subidón de epinefrina que siente un futbolista al saltar al césped de blanco o azulgrana y saber que enfrente espera el némesis, debe ser parecido, si no igual o incluso inferior, al que siente alguien cuando escucha un “te quiero” por primera vez. Un “te quiero” furtivo, sincero, inapelable. Un golpeo suave a la escuadra, donde no recordabas que llegara nadie.
Como quiera que sea que el espíritu humano es irreductiblemente animal y por ende combativo y competitivo, no son pocas las voces que claman contra la sobredosis de “partidos del siglo” que se nos viene en cima, dando por eliminados de antemano, eso sí, a Shakhtar y Tottenham en Champions. Un Madrid-Barça jamás puede ser aburrido, repetitivo, cansino, empalagoso. El miedo, me consta, se le tiene a los medios y a la cobertura (desbordada) que puedan ofrecer de estos cuatro choques en un margen en el que también puede dar tiempo a enamorarse (18 días).
También hay cenizos que pierden la fe y la esperanza en los los “te quiero”, aun cuando (y esto es sangrante) van dirigidos a ellos. Gente que, en todo caso, no es consciente de la fuerza desconocida que impulsa estas palabras, fuerza que está muy por encima de la costumbre. Dicen que cuando algo se repite con cierta frecuencia en un núcleo temporal corto, pierde espíritu, presencia y un puñado de sentido. Sinceramente, no creo que vaya a ocurrir esto con un partido así, igual que no ocurre con un “te quiero” desgarrador, al oído o de buenos días. Algo presente y voluntario, sea o no espontáneo.
Como dirían los estoicos, hay que ir partido a partido. Sí, está claro: tenemos miedo de malacostumbrarnos a entrecerrar los ojos para resistir al destello del mayor acontecimiento futbolístico del planeta a nivel de clubes. Que los mejores la toquen tanto y con tanta pasión tantas veces en tan poco tiempo no puede saciar a nadie, quizás sí cegar. El nervio y la pasión van a estar a flor de piel y en más de un sofá habrá que rendir cuentas en el tercer tiempo. Pero hasta la ceguera de un Clásico es comparable a la ceguera del amor. Llegan los Madrid-Barça, llega el “te quiero”, y por mucho que ambas cosas se repitan, su naturaleza es suficiente para que el hartazgo no sea un signo sino un síntoma. A menos que no te guste el fútbol… O no estés enamorado.
__________
*El orden de los factores no altera el producto. La primavera, en cambio, sí dicen que altera la sangre. Que ésta no corra…
@m_manero

lunes, 14 de marzo de 2011

EUReKA



El otro día estaba yo descargando comprando series y de repente… EUReKA. Si, se llama así.
Al principio pensé que era algo relacionado con gallinas, no me preguntéis porque, pero no.


Bueno os pongo en situación que se que os gusta que os pongan.


Un sheriff del estado de Massachusetts (no, es coña, es un poli del gobierno de Bush, pero siempre he querido decirlo) lleva a una chica arrestada en su coche del estado de Massachusetts, que por cierto resulta que es su hija (aquí ya te he jodido todo el primer capítulo) y cuando van por la carretera, de repente se cruzan ¡con ellos mismos!, que no se a vosotros pero a mí me ha pasado un montón de veces, pero es que a ellos les pasa… agarraos… ¡SIN DROGAS!. ¿Cómo te quedas, ¡eh!?. Decir que en este punto ya perdí un 30% de fe en la serie, que tampoco está tan mal ya que llevaba aproximadamente unos 2 minutos. Continuo, se encuentran con ellos mismos, se lo flipan y se chocan contra unos árboles al intentar esquivar un perro (este sí que era de verdad) y como el coche se les ha jodido pues van al pueblo más cercano a reparar su vehículo, que aquí, tengo que hacer un inciso… A ver, soul of pitchers, no os habéis enterado en las 762 películas que han hecho (supongo que los personajes de las series también verán películas digo yo) que a todas las personas que se le jode el coche en una de esas carreteras oscuras, con esos pinos enormes, con esa neblina que te llega por las rodillas, con ese tipo con pasamontañas que va corriendo hacia ti con una motosierra… Siempre, y cuando digo siempre me refiero a las mayorías de las veces, acaban en un pueblo en el que:


A: T_D_S M__RT_S pero como vivos.
B: Te convierten en un muñeco de cera, y lo que es peor, tengas que aguantar a Paris Hilton.
C: Hay un tipo que nació con la ilusión de ser taxidermista y se dedica a hacerse caretas con la piel de la gente con tu piel.
D: Es el rodaje de una película porno en la cual descubren que tienes un don y te piden que actu¡AH, NO!, que esa peli era rusa…
Pero cuando se da cuenta que el coche no arranca, es cuando sale ese poder americano a relucir y dice la puta frase que todos sabemos que va a decir, y la dice sin pestañear, ni titubear, ni un montón de verbos que acaban en –ar… “El pueblo más cercano debe estar a una milla… Allí encontraremos un taller”… OLE, OLE y… OLE!.


Entonces se baja del coche, cierra las puertas con un sonoro portazo (esto es para crear ambiente de destrucción y además, como el coche está jodido se la suda…), abre el maletero, saca esa mega linterna LED profesional de 4000 lumens que todos llevamos en el maletero del coche (yo robé la de la Batseñal), la enciende a la primera porque “misteriosamente” las pilas siguen funcionando… (?), alumbra hacia detrás mientras frunce el ceño y cierra los ojos levemente (que no se para que, porque si lo que quiere es ver ¿no tendrán que abrirlos más?), después, despacio, sin prisas ¡eh!, porque ellos estos momentos los disfrutan ¡coño!, alumbra hacia delante, se acerca a la puerta del conductor, se agacha, da con sus nudillos en el cristal y mientras que su acompañante baja las ventanilla, que por cierto se queda dentro del coche leyendo, no se yo, el Coure tranquilamente, le dice con voz fija y segura “Debemos ir por allí…”, ¡CON-DOS-CO-JO-NES!. Claro coño, ¡no hay nada que temer!, ya has alumbrado todo lo que podía matarte, mutilarte, violarte, y otra vez todos los verbos que acaban en –rte.
Por dios, que yo se que a cualquiera de vosotros se os queda el coche tirado en mitad de un bosque, en plena noche, y lo primero que hace es acojonaros y después twittearlo. Yo lo que si que tengo claro es que no dejaría el coche solo ni de coña, porque si algo he aprendido por vivir Móstoles es que la gente se pone la gorra muy para arrib,NO que me pierdo, la gente que con la crisis esta mu loca, que una vez me encontré el coche encima de unos ladrillos porque que me habían robado las ruedas, y a la mañana siguiente, me habían robado los ladrillos también.


Continuo, que me enredo…
Pues eso, que como os dije antes, llegan a un extraño pueblo (¿A que no se lo esperaba nadie?) que parece ser que durante la segunda guerra mundial a Einstein y otros se le ocurrió la idea de crear un sitio donde meter a los mejores pensadores e intelectuales del país (rollo Sálvame pero al revés) para que siguieran pensando y creando sin problemas de ningún tipo, que no vaya a ser que se nos estresen y no inventen la cafetera de capsulas… Que por cierto, en este punto de la serie perdí otro 43,7% de fe, porque si lo encuentra un poli y su hija de coña, no lo van a encontrar los Japos con todos los que son… y encima buscándolo aposta…
Pues eso, que empiezan a pasar cosas extrañas con los condensadores de flujos (jejeje 1.0) y muere peña, otra desaparece, otra nunca apareció en la serie y como es de esperar, el poli acaba siendo el nuevo sheriff de Eureka, más que nada porque si no la serie hubiera acabado siendo un corto de 40 minutos. ¿Te imaginas?. Colisiona, lleva el coche al pueblo, se lo arreglan, se pira y FIN. Un éxito.


Los demás capítulos son siempre iguales, os lo explico:


El Sheriff invita a un café a la cachonda del pueblo y mientras se lo están tomando ocurre una catástrofe porque un tío que es superhipermegainteligente ha hecho algo mal… Que vamos a ver, inventa como viajar en el tiempo pero enchufa mal el ultimo cable que le queda por conectar… esto… bueno, eso provoca que haya una hipérbole en el fluzo lineal estructural de la masa temporal hiperbólica celular (por ejemplo) y que el mundo vaya a ser destruido, pero no, tranquilos, que el único del pueblo capaz de arreglar eso (recordad que en el pueblo este el más tonto es, como poco, físico nuclear) es el sheriff adoptado… Que en mi barrio, los que no saben que ser, se hacen guardias… Sin ánimo de ofender.


Luego también siempre hacen referencia a una movida que tienen guardada que dicen que es el origen del universo o algo así, a la cual denominan “El artefacto”. Premio Nobel de los nombres, ¡YA!.


Y así todos los capítulos, visto uno, vistos todos. Que lo extraño no es lo del pueblo, lo extraño es que vayan por la quinta temporada. Como aparece mucha gente en la serie, pues lo verán los familiares y eso.


Pero bueno que si queréis verla, pues oye, peor es la Esteban, ¿no?. Se me olvidaba, y sé que lo estáis pensando, en la serie hay menos sexo que en Twitter.


Os dejo, que me he quedado sin papel.


@sublimestinson

jueves, 3 de marzo de 2011

El Consultorio Sexológico de Esmeralda Doscongrios (V)


¡Hola corazones!
¿Qué tal? Bien, ¿no? Ahí, a tope en el 2011 con energías renovadas pero con el marcador a cero después de 2 meses. ¿Por qué será que no me sorprende?. Nada, vosotros no os desaniméis, que según el Horóscopo Chino el 2011 es el “Año del Conejo” y ya se sabe el dicho popular: “Año de conejos, ganancia de pescadores”. Éste es, además, un año muy propicio para el fomento de las relaciones sexuales ya que como sabéis, los mayas han anunciado el fin del mundo para el 2012, y quieras que no, ante situaciones de exterminio y fin de la raza humana, la prioridad número 1 de la gente es follar, que esto se acaba y hay que recuperar el tiempo perdido.
Sigo recibiendo miles de consultas en las que pedís mis sabios consejos sobre el sexo. Contestaré a unas cuantas pero, como siempre, me dejaré en el tintero algunas preguntas interesantísimas como: “Hacer felaciones a penes de 30 cm, ¿es lujuria o gula?“, “¿Es sexy que mi pareja y yo, después de hacer el amor, en vez del clásico cigarrito nos pongamos un parche para dejar de fumar?”, “Me molesta que mi pareja cuando llega al orgasmo haga: “Beee” y quiera quedarse a dormir en vez de volverse al establo”, “Tengo los gatillazos de tres en tres, ¿eso es un hat-trick?” o “Mi novio sólo se empalma si escucha la musiquilla de cuando se enciende Windows, ¿es grave?”.
Y sin más dilatación, procedo a responder las preguntas que he seleccionado para hoy, corazones.

Querida Esmeralda,
Soy Virtudes, no sé si te acuerdas de mí, soy la chica de Toledo, virgen, que te pidió consejo para perder la virginidad en Nochevieja. Seguí todos tus consejos (Ver Consultorio Especial Nochevieja). Me vestí como me dijiste y me comporté tal y como me aconsejaste según la franja horaria de la noche. No vi al grupo de amigos de Nemesio, y me dio pena porque por la foto que publicaste me daban mucho morbo (Foto Fiestón de Nemesio). Como último recurso, tal y como preveías, vi a las 7 de la mañana borracho como una cuba al tal Hugo Bonet, pero chica, me lo pensé bien y decidí que no era cuestión de estrenarse de cualquier manera, que no estoy para facturas de psiquiatra. En fin, espero poder perder mi flor algún día. Mi pregunta hoy es la siguiente: Creo que a los chicos les gusta mucho que les hagan felaciones. Como sabes, yo soy muy inexperta y tengo miedo de hacerlo mal. ¿Me podrías dar unos consejos? Me angustia un poco el tema. Gracias, Esmeralda. Virtudes Barrantes, Pardilla de Abajo (Toledo)


Querida Virtudes:
No te preocupes lo más mínimo si no perdiste la virginidad en Nochevieja (¡ah! hiciste muy bien en lo de pasar del Hugo ése, hay que estar muy desesperada para eso y no es plan de ir de saldos. Las rebajas, en el Corte Inglés). Vendrán más ocasiones, ya lo verás.
Me agrada mucho tu consulta sobre las felaciones. Verás, la felación es algo que está muy presente en el imaginario sexual de todos los hombres. Les vuelve locos. El punto clave es que ellos se creen en la posición de dominadores, cuando en realidad quien controla el tema es la mujer (o el hombre, si el ente mamador es gay).
Aquí van mis consejos. Antes que nada, las felaciones, por favor, solo a penes a partir de la talla M (Ver Consultorio III: Tamaños de penes), que no es cuestión de meterse en la boca un mondadientes para quitarse los paluegos. Bien. Una buena forma de empezar es atar al tío a la cama. A ellos les gusta. Pon cara sexy, mira al tío a los ojos y pon la boca en forma de “O”. Hay que empezar con las manos para que la cosa se empiece a animar. Esto es como la levadura, si no hay, no sube. Haz suaves movimientos de muñeca. De repente, y sin previo aviso, dale unos cuantos tirones vigorosos bajándole la piel del frenillo hasta el fondo. Bien fuerte, como si estuvieses batiendo claras de huevo. Hablando de huevos, acompaña los tirones estrujando sus testículos con determinación. Verás que el tío da respingos y gimotea. Tranquila, eso es placer, Virtudes, no tienes que llevarlo a Urgencias.
Olvidé decirte que aparte de atarlo a la cama, puedes ponerle una mordaza en la boca. Les encanta y además así no tienes que escucharlos. Una vez que el pene esté erecto, bien por excitación o por la inflamación de segundo grado de tanto frota-frota, llega el momento de poner la boca. Primero juega un poco con la lengua en el glande. Quizá no sepas lo que es el glande. El glande es, digamos, la parte final del pene. Es de color rosáceo y tiene forma de cebolleta con una rayita. Es una parte de la anatomía del hombre muy delicada en la que además se concentra el 90% de su actividad neuronal. Para que te aclares, es lo que iba saliendo en plan cucú cada vez que bajabas el manubrio. Bien. Unos segundos después de jugar con el glande, mira al tío a los ojos, y a modo sorpresa, métetela toda entera de golpe. Si te dan arcadas porque te llega a la campanilla, no te preocupes. Eso es que lo estás haciendo bien. El vómito es bello y forma parte del sexo. Ahí empieza a succionar con todas tus fuerzas. Verás que el tío se mueve como un loco, y se le ponen los ojos en blanco. Placer, Virtudes, placer. Succiona con ritmo y salero, sin olvidarte de arrastrar los dientes. Mueve la cabeza hacia delante y hacia atrás como si tuvieses Parkinson. El tío parecerá que se quiere desatar y gemirá con desesperación. Eso es que le gusta. Quizá balbucee “¡Auxiliooo!” pero es parte del juego, Virtudes.
Por aquello de la variación, en un momento dado, sácate la dentadura postiza (que por tu perfil imagino que llevas), déjala en el vaso del agua de la mesilla (haciendo que él vea todo este proceso) y prosigue con la felación. Muerde con brío usando las encías y no te dejes impresionar por sus convulsiones. Tú sigue. A tope con la mamada. Si mientras haces la felación estiras los testículos hacia abajo, el placer se multiplica hasta el éxtasis. Lo notarás por cómo le empiezan a caer lágrimas de los ojos. Anatomía masculina.
Llega el momento final: la eyaculación. Aquí ya es elección de cada de uno qué hacer con lo que viene a ser el esperma. Las autoridades sanitarias recomiendan no tragar, así que si no quieres no lo tragues. Eso sí, antes de escupirlo, unas buenas gárgaras ofrecen un espectáculo sonoro y visual bien bonito y además son mucho mejores que las gárgaras con miel para no coger un catarro en todo el invierno. Ya me contarás. ¡Suerte, Virtudes!


¡Hola Esmeralda!
Mi consulta es muy sencilla. ¿Es cierto que el esperma es un poderoso antigrasa y se puede utilizar como limpiacristales?. ¡Muchas gracias de antemano, Esmeralda! Nemesio Elcallo (Navalcarnero, Madrid)


¡Hola Nemesio!. Es rigurosamente cierto. Como bien dices, el esperma es un buen desengrasante y es un producto ideal para limpiar cristales, espejos, pantallas de ordenador, etc… ¿No ves que casi todos los bloggeros, tuiteros y usuarios de redes sociales tienen las pantallas limpias como los chorros del oro?. Al no tener vida sexual real, ven porno por Internet y aprovechan para limpiar la pantalla. El esperma tiene otros miles de usos como exfoliante, hidratante o sustituto del líquido de frenos del coche pero eso lo dejamos para otra ocasión. ¡Un saludo, Nemesio!


¿Qué tal, Esmeralda?
Mi nombre es Cipriano Gorostidi. Soy muy fan de tu Consultorio. Debo decirte que desde que mi mujer y yo seguimos tus consejos, nuestra vida sexual ha mejorado muchísimo. Mi consulta es la siguiente: El próximo mes de abril es el aniversario de mi mujer y quisiera sorprenderle con un regalo especial. Había pensado en algún juguetito de Sex-Shop para añadirle un poco de pimienta a nuestra vida sexual. ¿Qué te parece? ¿Me puedes recomendar algo?. Muchas gracias, Esmeralda Cipriano Gorostidi (Huelva)


Querido Cipriano. Me parece una idea estupenda que intentes sorprender a tu pareja con algún accesorio sexual. Aprovecho tu consulta para presentar las novedades de esta primavera, que te recomiendo con mucho entusiasmo:


Muñeca hinchable modelo Coixet.
Esta muñeca es la sensación de la temporada en cuanto a muñecas. De textura muy suave, la principal característica de esta muñeca es que comenta cada fase del coito con una frase del tipo: “La angustia vital del orgasmo incomprendido es el mapa de los sonidos del pene cuando hay cosas que nunca te dije”. Esto hace la cópula muy íntima. Al llegar al orgasmo, esta muñeca tiene la particularidad de que le pone un título. Ella es así. Siempre pone títulos bizarros tipo “Mi orgasmo sin mí”. Una fiesta después del coito.
Precio: 250€
Accesorios:
Gafas de pasta azules con lubricante 30€
Gafas de pasta azules comestibles 25€
Gafas de pasta azules retardadoras del clímax 500€ (son muy solicitadas éstas)


iPhone-Pene
Muy fashion. La sensación de la temporada. Nadie como Apple en cuanto a funcionalidad y diseño. Los penes iPhone, como puedes imaginar, tienen la doble funcionalidad penetradora y de teléfono móvil. Cuando se utilizan en Modo penetración, hay que acordarse de ponerlo antes en Modo Avión, para que no entren llamadas molestas. Recordemos que en Modo Avión, sí que se puede utilizar la cámara, y una vez introducido el iPhone-Pene las fotos salen preciosas. ¡Conócete a fondo! Hay miles de aplicaciones en el AppleStore para configurar el iPhone-Pene a tu gusto: melodías, politonos, lubricantes,… Este iPhone sí que permite Flash. Una vez utilizado el iPhone-Pene en modo Penetración, hay que cargarlo rápidamente, ya que en este Modo consume mucha batería.
Precio: 400€
Accesorios:
Fundas Durex 20€
Auriculares (sumergibles) 40€


Condones sin fecha de caducidad
Estos condones son de patente española, a partir de un proyecto de investigación financiado con fondos europeos. El estricto protocolo de pruebas realizado antes de su comercialización, contó con la colaboración inestimable de un tal Hugo. La gran ventaja de estos condones es que no llevan fecha de caducidad (que no quiere decir que no caduquen, el truco es que no se sabe cuándo). Contribuyen al medio ambiente ya que no es necesario renovarlos. Llevan un contrato asociado por el que se notifica a los familiares del usuario, para que en caso de fallecimiento del mismo, vayan a recogerlos a la mesilla de noche, porque seguro que siguen allí.
Precio
Caja de 12 unidades: 20€
Caja de 24 unidades: 35€
Caja de 36 unidades: Pa qué, si nunca los váis a usar
Con sabor a cocina española tradicional: (fabada asturiana, merluza a la vasca) 20€ más
Con sabor a cocina exótica (curry, chili con carne, sushi) 30€ más
Condones Ferrán Adriá (emulsión de mango con albahaca, desestructuran el pene) 200€ más


Bolas chinas de Rubik
En el año del Conejo no podía faltar el gran clásico: las bolas chinas. La diferencia de este año es que en lugar de esferas, el artilugio incorpora cubos de Rubik. La gran ventaja es que con ellas se consigue aunar lujuria con destreza mental. El objetivo consiste en introducir por la mañana las bolas chinas de Rubik, y al llegar por la noche a casa y sacarlas, comprobar que los cubos están perfectamente reconstruidos. Es muy sano, ya que mientras te mueves y te das placer, tienes que hacer ejercicios mentales complejos para ver cómo alineas las caras. Recomendado.
Precio
Por cada bola china de Rubik 60€


Y esto es todo por esta entrega, corazones. Espero que estos consejos os ayuden a afrontar la vida con el sano optimismo de poder pillar algún día. Recordad que el sexo es lo más saludable que hay. Vivir una vida sexual sana depende solo de vosotros. Bueno, y de cuánto estéis dispuestos a pagar.


Un beso corazones,

Esmeralda

jueves, 17 de febrero de 2011

La felicidad y otros asuntos del Ser

El diccionario define felicidad, como aquel estado del ánimo de satisfacción y contento que se complace en la posesión de un bien. Esta definición corresponde a una filosofía materialista propia de países de alto nivel de consumo, con una cosmovisión que identifica al ser con el tener.

No debemos olvidar, que hace poco más de un siglo la esperanza de vida era de 30 años, lo justo para aprender a sobrevivir; no se tenían expectativas de futuro, y por tanto, no se llegó a plantear el objetivo de alcanzar la felicidad.

Sin embargo, tras la revolución científica todo cambió radicalmente. Nuestra esperanza de vida se multiplicó y empezamos a plantearnos la realización de metas tan importantes para los seres humanos como la consecución de la felicidad.

Pero no somos los únicos que se han preocupado por este asunto. A lo largo de los siglos y especialmente los filósofos griegos, ya empezaron a elucubrar sus propias teorías al respecto:

Según Aristóteles la felicidad se alcanza cuando el hombre realiza bien aquello para lo que está destinado, para la actividad que le es propia.

Para Sócrates no existe la felicidad sin virtud, pone a la virtud como condición necesaria para la felicidad. Debe orientarse al ser humano a la búsqueda del bien y de la justicia. Mientras que para Platón, “la felicidad sólo es posible en el mundo inteligible.”

Aunque la teoría que más me convence es la de Séneca, según la cual, la felicidad no está en tener o poseer, sino en ser feliz con lo que se tiene”.

Personalmente considero, que somos felices cuando sentimos la libertad consciente de hacer lo que queremos con nuestra vida, cuando aprendemos a liberarnos de las presiones naturales y sociales, cuando convertimos nuestra vida en un proyecto lleno de sentido y propósito. Las claves de la felicidad y de la infelicidad probablemente se encuentren en el propio ser humano y en su modo de entender la vida.

Recientes estudios aseguran que el factor miedo es el mayor obstáculo para alcanzar la felicidad en las sociedades modernas. Por tanto, a mayor miedo, menor felicidad. Lo que resulta paradójico, ya que el miedo surgió como herramienta para evitar los peligros y por tanto para vivir más.

Otro factor importante es el referente a las expectativas. Si somos capaces de hacernos plenamente conscientes del momento presente, de asumir esa realidad de nuestro entorno actual, olvidándonos de nuestras expectativas pasadas, , podemos adaptarnos más rápidamente y no sufrir más de lo necesario.

De este modo acortaremos el tiempo de nuestra infelicidad e incluso podremos disfrutar antes de las nuevas noticias, porque estaremos en sintonía con el momento presente.

Para los que estén interesados en conocer la fórmula perfecta de la felicidad, reducida casi a una ecuación matemática, aquí se la dejo:

La Felicidad es igual a E (M+B+P) dividido por R+C, donde E es la emoción al comienzo y al final del proyecto; M, el Mantenimiento y atención al detalle; B, el Disfrute de la búsqueda y la expectativa; y, P, las relaciones personales; R son los factores reductores y C la carga heredada.

Por tanto, ha quedado demostrado científicamente, que la felicidad depende más de las relaciones interpersonales que del dinero o la salud.

La idea de hacer esta entrada, surgió con el revisionado de la fantástica película de Sofía Coppola “Lost in translation”. Para los que no hayáis tenido la oportunidad de verla: Trata de cómo dos personas que aparentemente lo tienen todo, se sienten absolutamente vacías en un mundo artificial; donde se dejan de lado las relaciones humanas y donde todos nuestros actos van encaminados a satisfacernos a nosotros mismos, en vez de a tratar de ser felices y lo que es más importante: hacer feliz a los demás.

Solamente prestamos atención a lo que ya vivimos o a lo que esperamos vivir; a lo que nos está pasando casi nunca le hacemos caso, contamos con ello como algo normal.

Concluyendo, y citando al gran Eduard Punset: “la felicidad a veces está escondida en la sala de espera de la felicidad”.

Aprovechechad ese cheque en blanco que es el día, Carpe diem amigos!



Artículo de @iDexbenz